El verdadero origen del legado Trump que te sorprenderá

Sea porque simpatices o por el contrario te opongas a la corriente ideológica y decisiones políticas del Presidente que representa este apellido. Lo cierto es que Donald Trump levanta la curiosidad de muchos, por ser el Presidente actual de Norteamérica (claro y por su particular forma de hablar de las mujeres, sus políticas excluyentes, y demás, pero eso es otro tema de debate).

Actualmente, son muchas las personas que movidas por el morbo y la curiosidad quieren saber más de este señor, que hasta hace muy poco tiempo, solo era conocido por ser el Dueño de la Organización Miss Universo. Y es por ello, que hoy este artículo será para complacer y saciar la curiosidad de muchos.

Empezaré por destacar, que hasta los momentos ninguna evidencia apunta a que Trump sea de origen reptiliano, espacial ni que pertenezca a la orden Illuminatis, así que mejor trabajemos con los datos comprobables que manejamos a la fecha.

En primer lugar, vale decir que el primer nombramiento del apellido se data en el año 1434, para un músico llamado Fritz Trump, y ¡oh sorpresa! Es de origen Alemán. Sin embargo, no por eso nos apresuremos a asociar al Presidente Trump con el monstruo Nazi. (Es exagerado, aún).

Lo cierto, es que si bien no se cuentan con mayores registros, esta tesis parece acertada al conocer los orígenes familiares del Presidente. Pues, ya es conocido que su abuelo fue un emigrante alemán (nueva sorpresa), llamado Frederick Trump, quien oriundo del poblado de Kallstadt se aventuró a nuevos rumbos en Norteamérica, de forma ilegal (sorpresa numero 3).

Este apellido, poco común ayuda a denotar su pasado emigrante, ese que parece pesarle al igual que a Hitler le atormentaba la idea de tener antepasados judíos. ¿Será esta la razón de tanta discriminación?

En fin, como último dato para compartir, a modo anecdótico, actualmente se sabe que sólo 6250 personas a nivel mundial comparten ese apellido, la gran parte de ellas ubicadas en Estados Unidos, Inglaterra y Alemania.

Espero que con esto tu curiosidad se dé por satisfecha, o que mejor aún se haya despertado y ansíe indagar un poco más en la genealogía de Donald Trump.